lunes, 22 de marzo de 2010

CURADO DE PICOTA

Felipe Calderón Hinojosa, lo sabemos, tiene y ha tenido cosas malas en su gobierno: inconsistencias, hipocresías, lapsos de mediocridad, promesas y fracasos, secretarios y aliados individualistas e, incluso, traidores o delincuentes, como Genaro García Luna, Luis Téllez o, como parece ser en últimas fechas, Fernando Gómez Mont. Pero, en cuestión de comunicación, supo elegir muy bien. Y eso, sorprende al ver a un gabinete plagado de amigos o gente de bajo perfil. ¿A qué le jugó Calderón, y la gente que representa, desde el principio? Analicemos.

La estrategia comunicativa general de su gobierno siempre ha sido, como la de cualquier Jefatura de estado respetable, con un discurso nacionalista y de unión social. El conflicto postelectoral de 2006 obligó a que la imagen calderonista, sus símbolos y discursos se unieran en un solo: “para que vivamos mejor”, aderezado con una especia de flor multicolor (connotando unión y apartidismo); junto con ello, dando entender firmeza y solemnidad, el orden cuadrangular en la propaganda visual. Todo esto, se ha visto por tres años. Tan ha servido que se mantiene ahí y da resultados positivos.

Ante las encuestas, que en un lenguaje coloquial son traducidas como opinión pública, Calderón y su gobierno han mantenido grandes índices de popularidad y aceptación, en México y en el mundo. De hecho, Consulta Mitofsky, en septiembre de 2009, lo ponía por arriba de Barack Obama con un 62% de aceptación en América, por debajo del brasileño Lula da Silva. En enero de 2010, a pesar del incremento de impuestos y muertes en el país, Calderón Hinojosa, contó con un sorprendente 52.4% de aprobación (Consulta Mitofsky, versión en línea: http://72.52.156.225/Docs/FusionCharts/EPG.pdf). Cabe mencionar que sí, su popularidad ha bajado poco a poco tras mayo de 2009, ya que su nivel más alto llegó a ser de 68% de aceptación en aquellas fechas. Aún así, estratégicamente hay algo que lo mantiene arriba.

El éxito está en la gente encargada de pensar estratégicamente su comunicación. Personas que, a pesar de la verborrea de su jefe, idean contingencias, planean soluciones, diseñan, realizar y supervisan discursos y spots, trazan campañas, manejan relaciones públicas y políticas con base en objetivos particulares y de gobierno. Hacen su trabajo desde la Oficina de la Presidencia, con perfiles discretos, sin historial político que los desprestigie y, lo más importante, alejados del resto del gabinete. Trabajan en frío.

Son cuatro alfiles en los que estriba la comunicación de Calderón:

1. Patricia Flores Elizondo, Jefa de la Oficina de la Presidencia, desde 2009, Licenciada en Ciencias de la Comunicación e Información por la Universidad de Monterrey (UDEM), diplomada en Derecho Parlamentario, Administración Pública, Comunicación Organizacional y Mercadotecnia Política, elegida por el Pleno para ser Secretaria Técnica de la H. Cámara de Diputados de 2001 a 2004. Historial que le da elementos para cabildear con todas las fuerzas políticas en el país y, de ser posible, contar con información de primera mano para que sus compañeros la analicen y actúen. Ella coordina y aprueba mensajes y hace que el Presidente se ajuste q ellos, juntando polçitica y comunicación.

2. Rafael Giménez Valdés, Coordinador de opinión pública. Licenciado en Ciencias Sociales por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), Maestro en Investigación de Opinión Pública por la Universidad de Connecticut., académico en opinión pública y comunicación social en el Instituto Nacional de Administración Pública (INAP), experto en estudio de encuestas y sondeos. Entre 1994 y 1998 fue Coordinador del Departamento de Investigación en el periódico Reforma. En el año 2000 fue Director de Estrategia y Mercadotecnia del periódico Milenio. De 2007 a 2008 se desempeñó como el encargado de investigación y análisis estratégico de Presidencia. Es pues, el toque académico del grupo, experto en el trabajo que, desde los medios de comunicación, se hace de un político. Ideal para adelantarse al pensamiento y tendencias mediáticas. Su trabajo, predecir el futuro y ajustarse a la realidad del contexto para el actuar de Calderón.

3. Alejandra Sosa Mirafuentes, Coordinadora de Estrategia y Mensaje Gubernamental. Mujer de confianza absoluta. Panista de cepa. Asesora de Felipe Calderón en la Secretaria de Economía, en 2004 tuvo a su cargo la Dirección de Imagen y Opinión Pública de la precampaña del hoy presidente, cargo que ratificó durante la campaña del año 2006. En el equipo de transición, se hizo cargo de la imagen y discurso. Tareas que, hoy en día, sigue realizando. La creatividad, parece ser, radica en ella. Símbolos y tradiciones políticas las ha traducido en lemas, planes, metáforas, imágenes y anécdotas. ¿Cómo olvidar el tesorito petrolero, los comerciales contra el crimen organizado, el uso de uniformes militares por parte de Juan Pablo y Luis Felipe, hijos del presidente o la presencia cada vez más marcada de Margarita Zavala cuando de seguridad se habla? Si bien estas acciones son violentas o hasta pueriles, mueven a la perfección susceptibilidades, emociones y necesidades del grueso del pueblo mexicano.

4. Maximiliano Cortazar Lara, Coordinador de la Comunicación Social, vocero de Calderón. Si bien es el que cuenta con menos tablas para estar donde está, conoce el manejo de medios en México. Terminando el 2001, fungió como Director de Medios Estatales en la Coordinación de Comunicación Social de Vicente Fox Quesada, para saltar, en 2003, como Director General de Medios Nacionales de la misma presidencia. Su paso en la SENER, como vocero de Calderón, le apuntaló la agenda con nombres y contactos de empresarios. Contactos en los medios, contactos en las empresas, favores y más favores, el toque cínico de esta cuarteta de servidores públicos. ¿Qué más pedirle a un hombre como Max Cortazar?

Experiencia en medios, lealtad, contactos y cadenas de favores, frialdad, análisis, planeación, creatividad, enlace político, conocimiento de la dinámica social a través de sondeos y encuestas. Cualidades que hacen del equipo de comunicación y estrategia de Calderón una instancia casi perfecta.

¿Qué les hace fallar? La cantidad de frentes políticos abiertos que Calderón tiene. Frentes que se abren gracias al resto de su gabinete y a sus enemigos de siempre. Ya sea por avionazos, renuncias, investigaciones judiciales, declaraciones y grabaciones incómodas, las estrategias de comunicación no se dan abasto. Por más que tratan de manejar la contingencia, la política y los políticos les ganan.

Comunicación y política se deben complementar. Por más que un área haga su trabajo de manera impoluta, elevando percepciones y evaluaciones en los medios, no importa si en el otro lado le ponen el pie al presidente.

Si bien la comunicación política externa, masiva y teleológica, es menester de los gobiernos modernos y la practican con excelencia, la comunicación política interna, es prioridad, toda vez que permite un equilibrio de fuerzas y estabilidad en el gobierno.

Calderón: es cuestión de nivelar la comunicación. Sino es así, seguirá actuando de bote pronto, pagando favores y bajando más y más en las encuestas, por más que se trabaje en que eso no pase. La política le gana a la comunicación.

¡Salud!

No hay comentarios:

Publicar un comentario